Una noche con Norah
2010

Noche de jueves, un frio endemoniado y un aire que podria tumbar el animo del mas positivo, ese no es mi caso. El cruce por el puente tomo mas del tiempo pensado pero no hay problema. Llego corriendo al hotel de la ciudad mas tranquila de los Estados Unidos, oh bella ironia siendo que duermes al lado de la ciudad mas violenta del mundo. Tengo que apresurarme, mi cita espera.
Tomo la Montana Ave para poder llegar conforme al mapa que me entregaron en la recepcion, y como un niño sin entender lo que yo habia visto, mejor optamos por ir por el freeway hacia el centro de la ciudad para la cita, que cita, hace tiempo que no te veo.
Despues de dar varias vueltas buscando un estacionamiento publico para poder dejar nuestro transporte caminamos con premura hacia el lugar, un teatro con arquitectura latina justo en el corazon de dicha ciudad texana. The Plaza Theater me recuerda al tipico salon de peliculas del oeste por fuera pero dentro toda la grandilocuencia americana. Ya estoy a minutos.
Recuerdo la primera vez que estuve junto a ella, yo esta feliz de ir con mi hermana y unas muy buenas amigas en el majestuoso Auditorio Nacional cuando ella esta siendo reconocida por el mundo, una noche magica. Pero esta vez ya es distinto, ella ya esta en niveles por encima de lo que yo hubiera imaginado, ya es una cara conocida.
El lugar se encuentra abarrotado, ni un alma mas puede entrar y todos estamos esperando a ser capturados en un mundo lleno de jazz, lleno de sentimiento, de color.
Se apaga la luz, la gentr se queda callada por un segundo para romper en aplausos y gritos hacia ella y por fin ahi esta, con un coqueto vestido morado, medias negras y zapatos rosas. Ese vestido parece de ballerina y su cabello, muy al estilo del charleston de los años veintes solo logra realzar ese delicado rostro, con una sonrisa timida toma su guitarra y empieza a cantar. ¡Que voz! No habia olvidado su dulce timbre pero el escucharlo de nuevo es hipnotizante, tan potente y dulce a la vez, es increible. Hoy muestra algo que no habia visto la vez anterior, toca la guitarra y lo hace bien.
Seis grandes musicos hacen que ese jazz llegue hasta mis huesos y empiecen a temblar, yo solo sonrio y dirijo mi mirada hacia ella y ahi esta sonriendo. Empieza a platicar con la gente, se le ve feliz, y cuenta de la ultima vez que estuvo ahi no dio concierto porque no estaba contratado pero que se dio la oportunidad de conocer los rumbos, entre ellos parte de mi bella tierra. Es simplemente encantadora.
No voy a platicar de las canciones que toco porque eso se queda en mi libro digital. Solo puedo decir que todo lo que interpreto fue unico.
Y asi termina mi cita con ella, con la voz mas dulce y bella que me haya tocado escuchar en mi vida. Tendre que esperar mas tiempo para volverte a ver pero no hay problema porque lo vale.


